NASCAR quiso permitir autos modificados en su carrera All-Star

Los equipos rechazaron la propuesta ante costos millonarios que duplicaban el premio

Fotografías: Carlos Castillo Sansabas
Carlos Castillo Sansabas
Escrito por: Fernanda Adame
North Wilkesboro, NC
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Año tras año, NASCAR busca reinventar su carrera All-Star con formatos innovadores que aumenten el espectáculo y mantengan el interés de los aficionados. Para la edición de este año en North Wilkesboro, los organizadores evaluaron diversas opciones para transformar esta exhibición en un evento verdaderamente único, incluyendo una propuesta que habría permitido a los equipos experimentar fuera de los límites habituales del reglamento técnico.

La propuesta de NASCAR para implementar un formato sin restricciones reglamentarias en la próxima carrera All-Star no prosperó debido a los elevados costos que implicaría para los equipos participantes. Según rumores confirmados posteriormente, la organización propuso un formato "sin restricciones técnicas" que habría dejado de lado el riguroso reglamento del auto Next Gen, permitiendo a los equipos innovar al máximo.

La iniciativa que no vio la luz

NASCAR recientemente anunció cambios para la carrera All-Star, extendiendo la competencia a 250 vueltas e incorporando una bandera de precaución del promotor. Sin embargo, según confirmó Denny Hamlin, existió otra propuesta más radical que no llegó a concretarse: permitir que los equipos compitieran con vehículos modificados libremente, sin las habituales restricciones del reglamento.

La propuesta habría permitido a los equipos utilizar los componentes básicos del auto Next Gen pero con libertad para modificarlos, lo que potencialmente generaría adelantamientos más frecuentes al tener vehículos con diferentes configuraciones y velocidades.

Demasiado dinero en juego

Desde su doble perspectiva como piloto de Joe Gibbs Racing y copropietario de 23XI Racing, Hamlin explicó en su podcast "Actions Detrimental" los motivos del rechazo a esta propuesta.

Si me preguntas a mí, como piloto y como aficionado, diría que me hubiera encantado tener esto. Habría sido fantástico. Posiblemente se podría haber aprendido algo para mejorar el paquete de pistas cortas. La idea de tener autos con diferentes velocidades entre sí significa que los adelantamientos serían más abundantes

Sin embargo, la realidad económica impuso límites claros. Según los cálculos del piloto, construir estos autos modificados costaría a los equipos más de 2 millones de dólares, una cifra que duplica el premio de 1 millón de dólares para el ganador de la carrera.

Modificaciones costosas e irreversibles

El principal obstáculo para implementar esta propuesta radica en que las modificaciones necesarias harían que los vehículos quedaran inutilizables para futuras competencias regulares.

"Habríamos destruido tres de nuestros autos para construir este auto modificado. Según las reglas planteadas, tendrías que usar partes Next Gen, pero podrías alterarlas como quisieras. Entonces, destruiríamos cada pieza para hacerla más ligera, doblaríamos el chasis y realizaríamos todo tipo de cambios que lo harían ilegal en cualquier otra pista", explicó Hamlin.

Con cada chasis valorado aproximadamente en 300,000 dólares y considerando todas las modificaciones necesarias, la inversión total superaría ampliamente el posible beneficio económico, incluso para los equipos con mayores recursos.

Un show atractivo pero inviable

A pesar del potencial para ofrecer un espectáculo único para los aficionados, la propuesta no resultó viable desde el punto de vista financiero. El premio de 1 millón de dólares, que hace dos décadas representaba un incentivo considerable, hoy no justifica una inversión tan elevada para un solo evento de exhibición.

Hamlin consultó con otros equipos para entender sus razones de rechazo, descubriendo que todos compartían la misma preocupación: "¿Quién va a pagar por esto?".

"Como aficionado y como piloto, me gustaría que pudiéramos hacerlo, pero bajo los parámetros establecidos, simplemente no fue bien planificado", concluyó Hamlin. "No es factible y ningún equipo se inscribirá para perder voluntariamente millones de dólares, incluso si uno de mis autos de 23XI ganara el evento principal".

Por ahora, los aficionados tendrán que conformarse con los cambios ya anunciados para la carrera All-Star en North Wilkesboro, mientras esta innovadora propuesta queda archivada en espera de encontrar un mejor equilibrio entre espectáculo y viabilidad económica.

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