Una audiencia en Charlotte desnudó las comunicaciones privadas que Michael Jordan y los ejecutivos de NASCAR intercambiaron durante meses de negociaciones fallidas. Los mensajes de texto, extraídos mediante el proceso de descubrimiento legal, revelaron un nivel de animosidad que trasciende cualquier diferencia comercial convencional.
Los documentos emergieron durante argumentos sobre una medida cautelar ante el juez Kenneth D. Bell, donde ambas partes presentaron evidencia para sus respectivas posiciones. Como parte del procedimiento legal estándar, los abogados obtuvieron acceso a comunicaciones internas relevantes al caso.
Mensajes privados de Michael Jordan revelan furia contra equipos
Los textos de Michael Jordan capturaron momentos de furia pura. Cuando Curtis Polk, su socio, confirmó que Joe Gibbs Racing había firmado el acuerdo de charters con NASCAR, la respuesta fue inmediata: "Fuckers!!!!" (Cabrones).
La traición cortó profundo. Joe Gibbs Racing no solo emplea a Denny Hamlin—copropietario de Jordan en 23XI—sino que proporciona los motores Toyota y el soporte técnico que mantiene funcionando sus operaciones. Era, en términos prácticos, su socio más cercano.
Jordan no había terminado: "Teams are going to regret not supporting us. Pussies!!!!!!" (Los equipos van a lamentarse de no habernos apoyado. Maricas).
Ejecutivos NASCAR escriben "fuck the teams" en mensajes internos
Los ejecutivos de NASCAR guardaron poca cordialidad en sus propias comunicaciones. Steve O'Donnell, presidente de la organización, escribió "fuck the teams" (que se jodan los equipos) durante discusiones internas sobre concesiones que, según expresó, podrían reducir el deporte a sus raíces sureñas de 1996.
Steve Phelps, CEO, propuso un ultimátum sin ambigüedades: "give them the [contract], pick a date and sign it or lose their charters" (denles el contrato, pongan una fecha y que lo firmen o pierdan sus charters).
Scott Prime fue quizás el más descarnado: "we have all the leverage and the teams will almost have to sign whatever terms we put in front of them" (tenemos toda la ventaja y los equipos casi tendrán que firmar cualquier términos que pongamos frente a ellos).
Demanda antimonopolio 23XI Racing contra sistema charters NASCAR
El conflicto tiene raíces en el sistema de charters—esencialmente licencias que garantizan participación en carreras y una porción mayor de premios. Cuando NASCAR ofreció términos para 2025-2031, Jordan y Front Row Motorsports los rechazaron. Los demás equipos firmaron.
La demanda antimonopolio de Jordan argumenta que NASCAR abusa de su posición de control. La organización defiende un sistema que, según afirma, ha generado 1.5 mil millones en valor para equipos y paga un mayor porcentaje de ingresos (70%) que la Fórmula 1 (63%).
Documento "Amanda Chart" mostraba "cero victorias para equipos"
Los mensajes expusieron un documento interno que NASCAR utilizaba para calibrar concesiones. En intercambios del 21 de mayo, después de una reunión particularmente tensa, Phelps escribió: "Productive? Insanity. Look at the Amanda chart - zero wins for the teams" (¿Productiva? Una locura. Mira el Amanda Chart - cero victorias para los equipos).
El documento aparentemente cuantificaba cada concesión potencial, convirtiendo la negociación en un ejercicio contable donde las victorias de los equipos se medían literalmente en ceros.
Plan secreto "gold code" habría eliminado todos los equipos NASCAR
Los abogados de Jordan revelaron algo más perturbador: el "gold code" (código dorado), un plan para eliminar todos los equipos actuales si ninguno firmaba el acuerdo. Jeffrey Kessler, abogado de los demandantes, lo describió así: "Gold code would have gotten rid of all the teams" (El código dorado habría eliminado a todos los equipos).
NASCAR explicó que era contingencia para utilizar equipos de divisiones menores si los de Cup Series se retiraban, manteniendo operaciones para cumplir compromisos televisivos. Pero la existencia misma del plan sugería una disposición a reconstruir completamente el ecosistema competitivo.
NASCAR implementó estrategia para bloquear series competidoras
Las comunicaciones revelaron una estrategia sistemática para prevenir competencia alternativa. Los mensajes entre Prime y O'Donnell mostraron preocupaciones específicas sobre equipos con recursos suficientes para competir por pilotos, patrocinadores y audiencias televisivas.
Esta paranoia motivó cambios estructurales. El NextGen, a diferencia de generaciones anteriores, incluye restricciones de propiedad intelectual que impiden a los equipos usarlo fuera de NASCAR. Según argumentos presentados en corte, los equipos previamente podían competir con sus autos en otras series.
NASCAR también aseguró acuerdos exclusivos con instalaciones principales—Indianapolis, las propiedades de Speedway Motorsports—específicamente para prevenir que una serie competidora use estas pistas de "nivel Cup Series".
Los abogados de 23XI y Front Row consideran estas medidas anticompetitivas. NASCAR las defiende como práctica comercial estándar. Cuando el juez Bell sugirió que los equipos podrían crear su propia serie, interrumpió: "your clients have made that impossible" (sus clientes han hecho eso imposible).
Juez Kenneth Bell decidirá medida cautelar en los próximos días
Bell tomará una decisión sobre la medida cautelar: restaurar el estatus charter de 23XI y Front Row, reanudar pagos y prevenir transferencia de sus antiguos charters. El juicio principal llegará en diciembre.
Su advertencia fue inequívoca: "Everybody is going to get hurt if this thing goes a certain way. If either party feels certain they are going to win, they're wrong" (Todo el mundo va a salir lastimado si esto toma cierto rumbo. Si cualquiera de las partes se siente segura de que va a ganar, está equivocada).
Declaraciones públicas contrastan con mensajes privados filtrados
Después de la audiencia, Kessler fue lacónico: "I think NASCAR's own documents speak for themselves" (Creo que los documentos de NASCAR hablan por sí mismos).
Jordan mantuvo su narrativa pública sobre mejorar el deporte: "The point is that the sport itself needs to continually change for the fans, as well as for the teams, as well as for NASCAR, too" (El punto es que el deporte necesita cambiar continuamente para los fanáticos, para los equipos y para NASCAR también).
Pero los mensajes filtrados habían destrozado la ficción de desacuerdo civilizado. En Charlotte, una disputa contractual se reveló como algo más primitivo: una guerra de voluntades donde las palabras privadas traicionaron verdades que ninguna declaración pública podría encubrir.
Photo By Nascar Media
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