El Consejo Mundial del Deporte Motor aprobó un kit de 7.500 euros que permitirá a los Rally2 correr en la categoría principal del WRC durante 2027 y 2028. Toyota es el único fabricante que ha presentado un programa para el nuevo reglamento WRC27. Project Rally One, un proyecto independiente, trabaja en un auto para esa normativa pero no ha hecho un anuncio oficial de entrada, y el resto de los constructores no ha comunicado que vayan a desarrollar un vehículo nuevo para la clase reina. La FIA activó un mecanismo para que la categoría principal llegue con inscritos al primer rally de 2027.
El kit se instala sobre cualquier Rally2 homologado antes del 31 de diciembre de 2026 e incluye aletas delanteras, defensa frontal y un dispositivo aerodinámico trasero. El peso total del auto equipado será de 1.220 kilogramos. Solo los fabricantes registrados como constructores en el WRC pueden homologarlo, y están obligados a participar en todas las pruebas del calendario con al menos dos autos por rally durante el primer año. Cada homologación contará con un comodín para evolucionar piezas de la carrocería y una única extensión del kit durante el periodo 2027-2028, con la elegibilidad de estos autos caducando el 31 de diciembre de 2028.
La FIA presentó la medida como una herramienta para aumentar la competencia en la cima del campeonato. Malcolm Wilson, vicepresidente deportivo, dijo que crear un camino para que los Rally2 accedan a la clase principal permitirá listas de inscritos más grandes, mayor profundidad competitiva y un mejor espectáculo para los aficionados. El kit beneficia directamente a los fabricantes que ya operan en Rally2, como Skoda, Citroën y Lancia, que podrán mantener presencia en la clase reina sin pagar el desarrollo completo de un WRC27. Ford y Hyundai también pueden aprovecharlo a través de sus programas de Rally2. Para los equipos privados que compiten en la categoría de plata, entre ellos Toksport WRT, PH Sport, Teo Martín Motorsport o Printsport, 7.500 euros es un gasto asumible si la recompensa es competir en la máxima categoría del WRC.
"Crear un camino para que los Rally2 accedan a la clase principal permitirá listas de inscritos más grandes, mayor profundidad competitiva y un mejor espectáculo para los aficionados."
El sistema plantea un problema de convivencia, porque un Rally2 con kit y un WRC27 comparten la clase reina pero nacen de reglamentos distintos. La propia FIA dejó abierta la puerta a ajustes de rendimiento por peso si las diferencias entre ambas especificaciones lo exigen, con lo cual el resultado puede depender tanto del desarrollo de cada auto como de cómo se calibren esas compensaciones. Es una solución de transición para sostener la categoría principal, no un esquema fijo, y la limitación a dos temporadas lo confirma. Queda por verse cuántos WRC27 reales habrá en 2027 y cuántos fabricantes se sumarán más adelante.
El WRC27 es la tercera fase de una simplificación que empezó en 2025, cuando la FIA retiró el sistema híbrido de los Rally1 para reducir costes y dejó a los autos de la categoría principal con un motor 1.6 turbo, combustible sostenible y un peso de 1.180 kilos. El nuevo reglamento introduce una célula de seguridad común, baja el coste por unidad a unos 345.000 euros y permite que equipos privados y constructores pequeños compitan sin la estructura industrial que exige un Rally1. La falta de nuevos fabricantes confirmados para el WRC27, sumada a la decisión de Ford y Hyundai de no desarrollar un auto para esa normativa, empujó a la FIA a buscar una salida de emergencia para las dos primeras temporadas.
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Photo By Red Bull Content Pool
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