La primera carrera nocturna en la historia de la Fórmula E modificó el campeonato en veinticuatro horas y lo dejó con nueve pilotos con posibilidades matemáticas de llevarse el título y apenas cuatro separados por catorce puntos cuando solo restan dos pruebas en Londres. Jake Dennis salió de Tokio con 146 puntos en la cima de la clasificación, dos por delante de Mitch Evans y cinco sobre Pascal Wehrlein. Oliver Rowland es cuarto a catorce unidades, todavía con el cetro al alcance si sus adversarios fallan. Edoardo Mortara, António Félix da Costa, Nick Cassidy, Nico Müller y Nyck de Vries también aparecen en la lista de aspirantes, aunque ya no dependen de sí mismos.
Esa ventaja de Dennis se cimentó sobre el fin de semana de Wehrlein, que llegó a Japón como líder del mundial con 141 puntos y se marchó con la misma cifra. No sumó en ninguna de las dos pruebas. El sábado, un contacto con António Félix da Costa rompió la suspensión de su Porsche y lo envió al muro; el equipo reparó el monoplaza para que cumpliera una penalización de diez segundos, pero el fin de semana ya estaba condenado. El domingo, un error en la configuración para las condiciones de seco lo dejó fuera de los puntos por segunda vez consecutiva. Evans, que el sábado le había arrebatado el liderato de forma provisional con su cuarto puesto, tampoco sumó el domingo por daños en su Jaguar. Dennis, que fue segundo el sábado y avanzó del decimoséptimo puesto al tercer lugar el domingo, sumó 33 puntos y aprovechó el doble cero de Wehrlein y la mala jornada de Evans para situarse en la cima con 146.
Dan Ticktum fue el protagonista del sábado con una táctica de Pit Boost y Attack Mode que lo dejó pegado a Dennis en las vueltas finales. Ticktum avisó por radio de que no atacaría y pidió que el mensaje llegara al muro de Andretti. A tres curvas del final, Dennis se quedó sin energía por un exceso de consumo y Ticktum se lanzó al interior. "Ha sido mérito puro, de mi estrategia, de mis ingenieros. Esa victoria supo mucho mejor", dijo Ticktum, que está en busca de asiento para la próxima temporada.
Nick Cassidy fue tercero con el Citroën, un resultado que mejoró el domingo con un segundo puesto trabajado desde la decimotercera posición de salida. Ambos resultados llegaron unos días luego de la muerte de Cyril Blais, el director del equipo. "Quiero celebrarlo y al mismo tiempo me derrumbo", dijo Cassidy.
La lluvia que cayó sobre Tokio antes de la salida del domingo forzó una vuelta con Safety Car y obligó a los equipos a decidir el setup sobre la marcha. Mahindra apostó por una configuración pensada para el secado del asfalto y De Vries hizo funcionar esa apuesta a la perfección. El corredor de Mahindra activó su último Attack Mode en la vuelta 28, pasó a Rowland y resistió en el sprint de una vuelta que se disputó luego de una bandera roja provocada por un incidente entre Mortara y Joel Eriksson. Cassidy, con la misma apuesta de neumáticos que Mahindra, fue segundo y Dennis, tercero.
La pelea por el título de pilotos se apretaba al mismo tiempo que Porsche se proclamaba campeón de fabricantes gracias al rendimiento combinado del equipo oficial y sus clientes Andretti y Cupra Kiro, en el año en que la compañía alemana celebra 75 años de historia en el automovilismo. La lucha por el cetro se resolverá en Londres el 15 y 16 de agosto, con Dennis defendiendo dos puntos sobre Evans y cinco sobre Wehrlein, y con el GEN3 Evo disputando sus últimas dos carreras antes del relevo generacional.
Photo By Formula E
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