Andretti Autosport, uno de los nombres más importantes en el automovilismo de Estados Unidos, ha encontrado un obstáculo en su camino hacia la Fórmula 1. A pesar de sus esperanzas y esfuerzos, su solicitud para unirse a la parrilla en 2025 fue rechazada por los titulares de los derechos comerciales de la F1. Sin embargo, no todo son malas noticias para Andretti: las puertas siguen abiertas para una posible entrada en 2028.
En octubre, la FIA reconoció que las capacidades técnicas de Andretti eran suficientemente robustas como para justificar su entrada en la competición. Este reconocimiento fue un paso crucial, pero no el único necesario. Según el Acuerdo de la Concordia, que rige gran parte de la estructura de la F1, cualquier nuevo equipo necesita cerrar un trato comercial con Liberty Media, los propietarios de la F1, antes de poder competir.
La negociación de dicho acuerdo comercial es un proceso complicado. La F1 ha sido cautelosa respecto a la expansión de su parrilla, insistiendo en que cualquier nuevo equipo debe demostrar un beneficio claro para el deporte. En este sentido, Stefano Domenicali, CEO de la F1, enfatizó en el verano que cualquier decisión debe ser correcta para el negocio, y que es un deber conjunto de la FIA y la F1 asegurarse de ello.
Aunque esta noticia puede ser un revés para Andretti, también ofrece un vislumbre de esperanza. La posibilidad de que Andretti se una como el 11º equipo en 2028 sigue en pie, abriendo la puerta a futuras negociaciones y oportunidades. Este posible aplazamiento pone de manifiesto la compleja naturaleza de la Fórmula 1, no solo como deporte sino también como una entidad comercial.