En la carrera de NASCAR Truck Series en Chihuahua, en el Dorado Speedway, Andrea Lozano tuvo una carrera accidentada. Giraba en el sexto lugar en la vuelta 81 cuando chocó contra Esteban Rodríguez, lo que provocó que él perdiera el control y fuera impactado por Juan Reyes, quien resultó más dañado y abandonó poco después. Luego, en la vuelta 90, Andrea Lozano se involucró en otro accidente, esta vez empujando a Valeria Aranda, con quien tenía una buena batalla por la posición tres, junto con Alonso Salinas, Everardo Fonseca y Gerardo Rodríguez.
En esta ocasión, el control de carrera no perdonó a Lozano y le dio una penalización con un paso por pits en bandera verde, lo que provocó que perdiera una vuelta en relación con los líderes. En la vuelta 130, se suscitó una bandera amarilla que le habría permitido a Lozano recuperar la vuelta, pero no fue elegible, ya que su penalización fue a criterio, y por regla, el 'lucky dog' fue para el siguiente piloto con la vuelta perdida.
El resto de las vueltas hasta el final estuvo marcado por constantes roces y bloqueos entre Andrea Lozano y Valeria Aranda. Estos incidentes continuaron después de que se bajaran de sus camionetas, ya que inmediatamente después, Lozano encaró a Valeria. Se hicieron de palabras y empujones, y tuvieron que ser separadas por el personal de NASCAR y un miembro del equipo de Andrea.