El equipo No. 11 de Joe Gibbs Racing, con Denny Hamlin como piloto, ha sido sancionado por NASCAR debido a incumplimientos en los requisitos de inspección de motores. La penalización, anunciada en agosto, se relaciona con un motor utilizado en una carrera en marzo al inicio de la temporada. Esta sanción de nivel L2 incluye la deducción de 75 puntos tanto para Hamlin como para el propietario del equipo, Joe Gibbs. Además, se les han restado 10 puntos en los playoffs, lo que podría impactar en sus aspiraciones para la temporada. El jefe de equipo, Chris Gabehart, también ha sido multado con $100,000.
La infracción está relacionada con las secciones 14.7.1.E&F y 14.7.1.1.B&E del reglamento de NASCAR. Según estas normativas, todos los motores que ganan carreras deben ser sellados y revisados por NASCAR antes de que el equipo pueda desensamblarlos. Sin embargo, el motor de Hamlin, que ganó en Bristol en marzo, fue enviado por error a las instalaciones de Toyota Racing Development (TRD) en Costa Mesa, donde fue desarmado y reconstruido sin haber pasado por la inspección obligatoria de NASCAR.
Toyota Racing Development emitió un comunicado asumiendo la responsabilidad completa por el error. Explicaron que, aunque están seguros de que el motor habría pasado la inspección, el hecho de que no se realizara dejó a NASCAR sin la oportunidad de verificarlo. TRD ha asegurado que revisará y reforzará sus procedimientos para prevenir que algo similar vuelva a ocurrir.

